BLOG DE LECTURA NO INSTITUCIONAL DONDE BIBLIOTECARIOS DE BURGOS FOMENTAMOS LA LECTURA.

... matar un buen libro es casi matar a un hombre. Quien a un hombre mata quita la vida a una criatura racional, imagen de Dios; pero quien destruye un buen libro , mata la razón misma ... un buen libro es la preciada vitalísima sangre de un espíritu magistral, adrede embalsamada y atesorada para un vivir más duradero que la vida.

JOHN MILTON 1608-1674. Aeropagítica. Ruego apasionado por la libertad de prensa.

miércoles, 8 de octubre de 2008

EN EL PAÍS DEL DRAGÓN

Nunca se puede decir que un sitio es pequeño cuando el corazón es grande, cuando se tiene espíritu aventurero, cuando nos atrae lo desconocido, cuando sabemos disfrutar de los acontecimientos más sencillos: "Aquí todo tiene más significado porque hay menos de todo", dice Jamie, la protagonista de este libro titulado "EN EL PAÍS DEL DRAGÓN" y escrito por Jamie Zeppa.




Jamie es canadiense, profesora de inglés, y acepta una oferta de la universidad para dar clase como voluntaria en Bután, un montañoso reino - casi desconocido- situado en la cordillera del Himalaya, entre entre India (estado de Sikkim, que le separa de Nepal) y China (región del Tibet).


Este reino eligió, por primera vez, el pasado 24 de marzo de 2008, a sus representantes democráticos, poniendo fin a un siglo de monarquía absoluta.

El hilo de su narración nos va descubriendo el paisaje, la gente, la cultura de ese país y, sobre todo, la capacidad que tenemos los hombres de adaptarnos a las situaciones más insospechadas, aunque en un primer momento nos produzcan rechazo.


Con una prosa sencilla Jamie envuelve al lector que lee página tras página, deseoso de conocer cuál será el desenlace de esta aventura.

El relato dividido en capítulos cortos facilita la lectura. También es de agradecer el pequeño glosario de palabras en lenguajes de bután

Por su lectura fácil se puede recomendar a personas que no tienen hábito de lectura.


Es una pena que el final, totalmente previsible y estereotipado, desencante un poco (por lo menos, eso me ha pasado a mí): uno se espera otra cosa.