
¿Cómo se explica entonces la fiebre por las novelas de Jane Austen? Sus dramas decimonónicos sobre la cortesía británica no ofrecen violencia, ni sexo explícito (...). Hay romanticismo, desde luego, así como inteligencia y bellos escenarios. Sin embargo debe ser otra la causa de que millones de espectadores hayan acudido en masa a ver las versiones cinematográficas de Orgullo y Prejuicio, Persuasión y Sentido y Sensibilidad
Quizá es porque esas obras nos transportan a un mundo de otros tiempos en que la gente no exhibía su intimidad, a una cultura en que las emociones se expresaban con cierto recato, a una sociedad en que la gente cuidaba las formas. Una sociedad muy distinta de la nuestra. Hoy, la mayoría de la gente está acostumbrada a una cultura menos refinada, más chabacana, más fisgona, más ruda. (...) Y tal vez empieza a estar harta. La veneración por Jane Austen, con su añoranza por una época más elegante y cortés, es un pequeño indicio de ello.
Por su sensibilidad hacia patrones universales de la conducta humana, muchos críticos consideran a Austen como una de las más grandes escritoras de la novela inglesa.
Fuente: Aceprensa